El repunte del sector primario en un 3.3% trimestral y 7.3% anual según
datos del INEGI se concentra en productos altamente rentables como hortalizas,
frutas, bebidas y ganadería de exportación, los cuales generan divisas pero el
déficit de granos se agrava porque México ya solo produce el 42% de cereales
que consume, aseguró Álvaro López Ríos, dirigente de la UNTA.
Para dejarlo más claro: el crecimiento del PIB primario contrasta con el aumento
en la importación de granos básicos que alcanzaron una cifra récord de 23.9
millones de toneladas, lo que representó un incremento del 6.3% en el mismo
período, lo que refleja una dualidad económica: la especialización rentable de
la agricultura de exportación frente al rezago estructural en la producción de
alimentos de consumo masivo.
Al importar el 58% restante en granos básicos, el abasto nacional queda
expuesto a la volatilidad de precios internacionales, choques logísticos y
decisiones arancelarias externas, advirtió.
El Secretario General de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, al
hacer un análisis del crecimiento del PIB trimestral y anual que dio a conocer
el INEGI, dijo que el jitomate, limón, chiles, carne de bovino y hortalizas de
exportación lideraron el impulso agroalimentario nacional y, a estos se sumó el
dinamismo comercial en productos de alta demanda exterior como el banano y la
piña.
“El valor económico de la producción hortofrutícola y agroindustrial sube
el PIB, pero los granos básicos como maíz amarillo, trigo y arroz registran
bajas que superan el 50% del consumo”, explicó.
Por otra parte, resaltó el dirigente de la UNTA, durante el primer
semestre de 2026, las importaciones totales de granos y oleaginosas en México
alcanzaron una cifra récord de 23.9 millones de toneladas, lo que representó un
incremento del 6.3% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Este volumen es el nivel más alto registrado para una primera mitad de
año desde 2015 y el valor económico de estas compras ascendió a 7 mil 581
millones de dólares, un crecimiento anual del 4.4%.
Estas cifras muestran una histórica dependencia externa lo que refleja
una menor producción nacional debido a factores climáticos y a una fuerte
demanda de las industrias pecuaria y de alimentos balanceados.
Álvaro López Ríos, comentó que de acuerdo con las estimaciones del
Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y analistas sectoriales,
el país concluirá el año con un volumen total de importaciones superior a los
48 millones de toneladas de granos y oleaginosas, rebasando el récord histórico
establecido en 2025.
Es decir, agregó, al cierre anual de 2026, las proyecciones indican que
México consolidará un escenario de dependencia alimentaria sin precedentes,
impulsado principalmente por el mercado de maíz.


Comentarios (0)
Sin comentarios