Los homicidios de Manuel Zepeda Lagunas y Gustavo Estrada Andrade durante los hechos violentos registrados en diciembre de 2014 en Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca, dejaron a seis menores de edad sin padre y a varias familias desplazadas de la comunidad.
De acuerdo con información publicada por la revista Proceso, el caso volvió a tomar relevancia pública tras una resolución emitida por un Tribunal Colegiado relacionada con el proceso por los ataques ocurridos durante una asamblea comunitaria.
Las investigaciones ministeriales indican que Manuel Zepeda Lagunas, mecánico automotriz de 25 años, fue detenido por autoridades municipales. Horas después fue encontrado muerto, pese a que testigos aseguraron haberlo visto con vida dentro de una patrulla.
Los peritajes determinaron que murió por un traumatismo profundo de cráneo. Asimismo, estudios de balística y pruebas químicas descartaron la presencia de residuos de pólvora o elementos que lo vincularan con un arma de fuego.
La segunda víctima mortal fue Gustavo Estrada Andrade, policía municipal de 35 años. Testimonios contenidos en el expediente señalan que intentó proteger a Elisa Zepeda de una agresión con machete antes de ser golpeado y asesinado.
Durante la jornada violenta también resultaron lesionadas Elisa Zepeda y su madre Magdalena Lagunas, quien perdió un ojo por las heridas sufridas. La agresión contra la activista fue investigada posteriormente como tentativa de feminicidio.
Entre los sobrevivientes se encuentra Gaspar Martín Chablé Caamal, quien permanecía dentro del inmueble de la familia Zepeda Lagunas cuando ocurrió el ataque. Según su testimonio, también perdió una camioneta incendiada durante los hechos.
Familiares de las víctimas consideran que la discusión jurídica actual no debe ignorar los delitos investigados en el expediente y mantienen la exigencia de justicia por los homicidios, lesiones e incendios ocurridos hace casi 12 años.


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