Marzo impulsa el comercio electrónico en México debido a sus compras estacionales vinculadas al cambio de temporada y a la preparación de vacaciones. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el 74% de los mexicanos compra prendas o accesorios por internet y una parte importante de este porcentaje lo hace en Semana Santa.
En un mercado donde el e-commerce ya supera los 789.7 mil millones de pesos, según la asociación, esta temporada coincide con uno de los periodos de mayor movimiento en los indicadores estacionales. Por eso, el consumo durante las semanas de transición entre estaciones se vuelve especialmente relevante, en particular en categorías como moda, viajes, hogar y actividades al aire libre, que suelen registrar un repunte.
“A diferencia de eventos como el Buen Fin o Hot Sale, no concentra la misma atención mediática. Sin embargo, para áreas de operación, finanzas, e-commerce y experiencia de cliente, puede convertirse en una prueba de ejecución; cuando la compra responde a una necesidad inmediata, el usuario tiene menos tolerancia a errores en el checkout o confirmaciones”, advierte Javier Huerta, Country Manager de Flow en México, paytech especializada en soluciones de cobro digital.
En ese escenario, la fricción en pago impacta la conversión, costo de adquisición, carga en soporte y tiempos de conciliación del negocio. En 2024, el 80% de los consumidores en el país dejó alguna vez un carrito a medias, cuatro puntos más que en 2023, según el II Estudio de E-commerce en México de Elogia. Entre las razones destaca la indecisión con 49%; costos ocultos, 29%; falta de información, 24%; precios poco claros, 22% y porque la forma de pago no se adaptaba a la necesidad del usuario, 20%.
De manera que, el proceso de pago se vuelve determinante, tanto que el mínimo error puede llevar a la cancelación. Por eso, lo que se requiere es disciplina en la ejecución:
- Alinear los métodos de pago con el comportamiento del mercado, incorporando opciones locales y billeteras digitales que reduzcan barreras al momento de pagar.
- Simplificar el checkout, eliminando campos y validaciones que no aportan valor y que alargan innecesariamente el proceso.
- Monitorear autorizaciones, rechazos y fallas técnicas, para identificar si el problema es del emisor, la pasarela o la configuración interna.
- Garantizar capacidad tecnológica suficiente para picos de demanda, incluso fuera de temporadas promocionales, evitando saturaciones que se traduzcan en ventas perdidas.


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