Gobierno y empresas aceleran estrategias de reciclaje durante Mundial

La cuenta regresiva rumbo al Mundial de Futbol 2026 también implica un importante reto ambiental para México. Estimaciones de Expansión ESG prevén que las tres sedes nacionales generarán alrededor de 34 mil toneladas adicionales de residuos durante el torneo, principalmente botellas, envases de alimentos y plásticos de un solo uso, lo que exigirá una mayor capacidad de recolección, separación y reciclaje.

Frente a este panorama, gobiernos y sector privado han puesto en marcha iniciativas enfocadas en la economía circular. En la Ciudad de México destaca el programa Mundial Verde, orientado a fortalecer la separación y el acopio de residuos, mientras que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales impulsan la campaña "Gol por el Ambiente", con la meta de recuperar al menos cuatro toneladas de envases de PET durante los encuentros oficiales que se celebrarán en los tres estadios mexicanos.

Especialistas coinciden en que la recuperación de residuos será sólo una parte del reto. La posibilidad de que una botella o un envase vuelva a convertirse en materia prima depende, en gran medida, de las características con las que fue diseñado desde su fabricación.

"La conversación ya no debe centrarse únicamente en cuánto plástico recuperamos, sino en cuánto material permanece dentro de la economía circular. Debemos dejar de diseñar envases para el anaquel y comenzar a diseñarlos para el reciclaje", afirmó Martha Ricardi, directora de Estrategia para Latinoamérica de la Association of Plastic Recyclers (APR).

De acuerdo con la Association of Plastic Recyclers (APR), organización internacional especializada en reciclaje de plásticos, el diseño de los envases influye directamente en la posibilidad de que éstos puedan reincorporarse a los procesos productivos o terminar en los vertederos. Para ello, las Guías de Diseño para el Plástico Reciclado APR Ⓡ  evalúan aspectos como el tipo de resina utilizada, los pigmentos, las etiquetas, los adhesivos, las tapas y otros componentes que pueden facilitar o dificultar su procesamiento en las plantas de reciclaje.

Martha Ricardi también señaló que el diseño constituye uno de los factores más importantes para fortalecer la economía circular, ya que un envase elaborado con criterios de reciclabilidad conserva mayor valor al término de su vida útil y aumenta sus posibilidades de convertirse nuevamente en resina reciclada posconsumo de alta calidad.

Durante eventos masivos como el Mundial es frecuente el uso de vasos, botellas y envases que incorporan etiquetas difíciles de remover, adhesivos permanentes, pigmentos oscuros o combinaciones de materiales incompatibles con los procesos industriales de reciclaje. Estas características reducen la calidad del material recuperado y, en muchos casos, impiden que pueda reincorporarse a la cadena productiva.

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