Luego que el gobierno anterior se encargó de llevar al sector
agropecuario al fracaso, la política agrícola de la
Presidenta Claudia Sheinbaum muestra impactos limitados en la productividad
y suministro de insumos, lo que mantiene la puerta abierta a importaciones
masivas de maíz, trigo, arroz, sorgo y fertilizantes, aseguró Álvaro López
Ríos, Secretario General de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas.
Señaló el dirigente de la UNTA que más del 70% del presupuesto de la Secretaría
de Agricultura (Sader) para el 2026 se destina a asistencia social para
pequeños productores a través de programas como Producción para el Bienestar y
Acopio para el Bienestar, lo que propicia que la producción y la productividad
en el campo mexicano estén en límites inimaginables.
En entrevista con medios de comunicación, dijo que esta política que
aplica el gobierno actual en el sector agroalimentario mantiene las
importaciones masivas de maíz, leche en polvo o fresca, azúcar, carne y otros alimentos
de Estados Unidos.
El cultivo de granos dejó de ser rentable debido a que la 4T eliminó el
modelo de agricultura por contrato e ingreso objetivo que operó del 2004 al
2019, los programas sociales permanecen en gran medida desacoplados de la producción
y simplemente los costos de producir en el campo mexicano se han vuelto mucho
más altos que en otros países, destacó.
México es estructuralmente deficitario en fertilizantes, sin ventajas de
costos o energía para ser autosuficiente. El país importa alrededor de 75% de
los insumos necesarios, lo que impacta directamente en los costos de los
productores agropecuarios.
Según datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en 2025
el país compró 3 millones 798 mil toneladas de fertilizantes, un incremento de
2.3% respecto a las 3 millones 713 mil toneladas de 2024.
El tamaño del mercado de fertilizantes de México expuso Álvaro López
Ríos, alcanzó un volumen de alrededor de
3,04 millones de toneladas en 2025. Se espera que el mercado crezca a una tasa
de crecimiento anual compuesta del 3% durante el periodo de pronóstico
2026-2035, para alcanzar un volumen de alrededor de 4 millones de toneladas en
2035.
El dirigente de la UNTA, señaló que en 2025 México rompió por tercer año
consecutivo su récord de importaciones de maíz, alcanzando casi 25 millones de
toneladas de maíz amarillo y blanco, lo que deja un déficit estructural enorme
y para 2026 se espera que las importaciones sigan altas o incluso suban un poco
más por la expansión pecuaria y los precios internacionales bajos.
La productividad agrícola ha caído en granos básicos por sequías, insumos caros y políticas que no han logrado revertir la tendencia, por ello, urgen subsidios bien dirigidos, tecnología, crédito barato y políticas que realmente levanten al campo, porque si no, seguiremos dependiendo de fuera y pagando el precio de alimentos caros.


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