Magistrado del TEPJF propone modificar fecha y reglas de la elección judicial

La discusión sobre el futuro del modelo de elección judicial se colocó en el centro del debate académico y jurisdiccional. Para el magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Felipe de la Mata Pizaña, la próxima reforma electoral ofrece la posibilidad de corregir las deficiencias que quedaron en evidencia tras su implementación en 2025.

Durante la mesa “Reforma Judicial y Consolidación Democrática”, en el foro “México en Transformación: Desarrollo, Igualdad y Democracia”, convocado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, el magistrado sostuvo que el diseño actual presenta contradicciones normativas y dificultades operativas. Esa complejidad obligó al órgano jurisdiccional a apoyarse en principios constitucionales para garantizar la viabilidad del proceso.

Entre los ajustes planteados figura separar la elección judicial de los comicios de partidos políticos. A su juicio, la coincidencia de ambos procesos genera una carga excesiva para las instituciones electorales y compromete su desempeño. También propuso que el Senado establezca desde la convocatoria reglas claras en materia de paridad, concentre la evaluación en un solo comité de selección y sustituya la tómbola por mecanismos objetivos sustentados en exámenes, cursos y calificaciones. Además, planteó reducir el número de candidaturas para simplificar boletas que calificó de complejas.

De la Mata llamó a evitar posturas polarizadas frente al nuevo esquema. Consideró indispensable examinar tanto el modelo anterior como el vigente con criterios técnicos y rigor analítico, sin descalificaciones simplistas.

En el mismo espacio, la magistrada de la Sala Regional Monterrey del TEPJF, María Guadalupe Vázquez Orozco, afirmó que la democratización del sistema de justicia constituye un proceso en desarrollo que exige transformaciones estructurales y culturales. Señaló que el desafío radica en consolidar una justicia independiente, con legitimidad social y sólida desde el punto de vista constitucional.

Indicó que el objetivo central de la reforma judicial consistió en acercar la justicia a la ciudadanía. Esa meta implica no solo abrir el acceso a los cargos mediante mecanismos democráticos, sino garantizar imparcialidad, transparencia y sensibilidad frente a la diversidad social. Acercar la justicia, dijo, supone contar con instituciones que escuchen, rindan cuentas y respondan a una sociedad cada vez más consciente de sus derechos.

El investigador del IIJ-UNAM y organizador del encuentro, Jaime Cárdenas Gracia, sostuvo que, desde una perspectiva histórica y política, el método de elección por voto popular en México permanecerá por varios años. En su opinión, corresponde a la academia, a las magistraturas y al Poder Legislativo, en su función de revisor constitucional, perfeccionar el sistema para facilitar la votación, ampliar la libertad en la contienda de jueces, magistrados y ministros, y fortalecer la participación ciudadana.

Por su parte, el investigador del IIJ-UNAM, Jesús Ricardo Miranda Medina, afirmó que el país entró hace apenas unos cuantos años “a una época de transformación global en lo político, económico, social y cultural” que no tiene retorno. En ese contexto, sostuvo que la reforma judicial “no es un capricho de nadie. Coincidió en que dicho modelo de justicia llegó para quedarse y, por tanto, lo conducente es ver la forma de mejorarla y fortalecerla”, indicó.

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