Nuevos trenes podrían beneficiar a 49 millones de personas

La nueva infraestructura ferroviaria de pasajeros abre una oportunidad para transformar el entorno urbano de 16 zonas metropolitanas. Sin embargo, para que las nuevas estaciones se conviertan en motores de regeneración urbana deberán planearse junto con las comunidades e integrar vivienda asequible, espacio público y mecanismos que eviten el desplazamiento de quienes actualmente viven en esos barrios.

Esta fue una de las principales conclusiones del 9° CoRe Foro Urbano 2026 “Co-Rediseñar una ciudad incluyente”, que CoRe Ciudades Vivibles y Amables, A.C. celebró en el Museo Kaluz de la Ciudad de México.

El encuentro reunió a especialistas nacionales e internacionales en movilidad, vivienda y espacio público en torno a una idea: la infraestructura, por sí sola, no construye ciudad, sino que se requieren proyectos integrales que conecten la movilidad y el desarrollo urbano con las necesidades de las personas que habitan el territorio.

Andrés Lajous, director general de ATTRAPI, explicó que la recuperación o generación de infraestructura ferroviaria podría beneficiar a 49 millones de personas. Advirtió que la llegada de los trenes detona la oportunidad de desarrollar proyectos integrales y participativos, siempre que se planeen para integrar a las poblaciones actuales a las estaciones y no desplazarlas. 

Para CoRe, el reto es de tiempo: los procesos de consulta y participación comunitaria requieren tiempo y deben preverse desde el diseño de los proyectos, no al final de las obras. “Cada estación que se construye hoy definirá durante décadas cómo se vive a su alrededor. Si las comunidades no participan desde el diseño, después ya no habrá suficiente margen para corregir”, señaló Zara Snapp.

Gonzalo Peón, director ejecutivo del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) México, quien participó en el foro junto con Blanca del Valle, presidenta de CoRe, fue enfático: “Es necesario intervenir drásticamente en el tren, la estación central de Buenavista y su entorno para conectar a la gente de Tlatelolco y de la Guerrero. Es lamentable que actualmente la gente que vive en Tlatelolco tenga que caminar media hora para llegar a la estación del tren”.

CoRe e ITDP plantearon que la regeneración de Buenavista puede convertirse en un caso ejemplar para el resto del país, siempre que exista voluntad política local y coordinación con el gobierno federal.

La experiencia internacional muestra que una estación ferroviaria puede ser mucho más que infraestructura de transporte. Peter Bishop, exdirector de Diseño Urbano de Londres, señaló que los grandes proyectos de regeneración urbana no tratan únicamente de trenes, vías o concreto, sino de la experiencia humana y de la forma en que las personas se apropian de su entorno.

Bishop destacó que estas transformaciones requieren colaboración entre vecinos, autoridades, desarrolladores y financiadores, así como confianza, capital paciente y un diseño participativo. Como referencia, presentó el caso de King’s Cross, en Londres, donde la regeneración urbana incorporó un 47% de vivienda social, lo que contribuyó a crear un entorno diverso.

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