Cada año, cuando se acerca el Día de Muertos, el aroma del azahar, la harina y el azúcar anuncia la llegada de uno de los elementos más representativos de esta celebración: el Pan de Muerto. Una preparación que, más allá de sus ingredientes, reúne historias, recuerdos y costumbres que se transmiten de generación en generación.
Con ese espíritu, Tramontina realizó un concurso de Pan de Muerto en Le Cordon Bleu del Campus Sur en la Universidad Anáhuac México.
Cabe mencionar que Le Cordon Bleu es la principal institución a nivel mundial dedicada a la enseñanza culinaria y la hospitalidad del más alto nivel. El famoso “Cordón azul” es sinónimo de la más alta excelencia gastronómica y cuenta con más de 40 escuelas en 15 países como Australia, Madrid, México, Japón o Londres, sumando más de 20,000 alumnos y más de 100 Chefs internacionales.
La actividad convocó a estudiantes que pusieron a prueba su creatividad, técnica y talento culinario para elaborar distintas propuestas de este pan tradicional, utilizando utensilios de la marca durante el proceso.
El equipo ganador del concurso fue la Universidad del Valle de México, Campus Coyoacán, seguida muy de cerca de los finalistas: Ambrosía Centro Culinario, 2do lugar; Universidad Anáhuac de México Campus Sur, 3er lugar; Universidad Anáhuac de México Campus Norte, 4to lugar, y UNITEC, 5to lugar.
El Pan de Muerto ocupa un lugar especial en las celebraciones del Día de Muertos. Su elaboración reúne ingredientes, técnicas y significados que forman parte de la memoria gastronómica del país. Aunque existen distintas versiones regionales, su presencia en las mesas mexicanas es una constante durante esta temporada.
Prepararlo también implica una oportunidad para aprender y compartir. Desde el cuidado de las proporciones y los tiempos de fermentación hasta el amasado y la decoración, cada etapa requiere atención y conocimiento, pero también deja espacio para que cada persona aporte algo propio a la receta.


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